Santa Romana o Romina
Mártir de amor a Cristo y a los demás
Todi, Italia (324)
Esta santa sintió muy pronto en su vida la vocación religiosa. A los diez años se marchó de casa y se fue el monte de Soratte San Silvestre para recibir el bautismo. Era hija de Calfurnio, gobernador de Roma. Una vez que abrazó la fe en Cristo, renunció a todo lujo y comodidades que bien pudiera haber tenido por su rango y abolengo.
Una vez que se hizo cristiana, se fue a Todi. Allí buscó un lugar en el que pudiera vivir sola en constante oración y con profunda fe. Pronto su fama de santa llegó a los oídos de los cristianos. Muchos de ellos se acercaron y siguieron su forma de vivir santamente.
Eligió ese lugar para sentirse más unida al Papa san Silvestre porque admiraba su santidad. De aquí surgió el hecho de que se le llame a este lugar Monte san Silvestre. El papa le solía enviar consuelos espirituales. Una vez le dijo: "vuelve cuando florezcan las rosas". Y aunque era pleno invierno y todo estaba nevado, una mañana volvió a san Silvestre con una rosa florida.
Murió santamente ante muchas personas. Era el año 324. Su cuerpo fue sepultado en una gruta. Se construyó un altar en el que se celebraban muchas misas. En 1301 fue trasladado a la iglesia de san Fortunato. Fue una mártir de amor a Cristo y a los demás.
El 23 de febrero se celebran fiestas en su honor, su nombre significa "señora de Roma".
Hoy en día, en el monte en el que vivió feliz como ermitaña, hay una inscripción que afirma: "el 23 de febrero en Todi, la santa Romana virgen recibió el bautismo en esta cueva en la que realizó milagros y su gloria cobró fama".