San Jorge
Santo Patrono de soldados, jinetes, armeros y acróbatas
Bendice una casa nueva
Se encontraba Jorge en Nicomedia cuando ocurrió la gran persecución del siglo III. Todos los males del imperio eran achacados a los cristianos. Jorge reaccionó indignado y decidió defender la causa santa. Proclamó a los cuatro vientos su fe cristiana, y acompañó a sus hermanos en la campaña de defensa. Se lo vio repartiendo limosnas entre los pobres y ayudando a los enfermos.
Declaró su repudio al emperador Galerio. El iracundo tirano ordenó encerrarlo en un calabozo. Lo tiraron a un pozo de cal viva, y lo ataron de pies y manos, hasta hacer que perdiera el sentido. Pero milagrosamente cerraron sus heridas, Jorge oraba sin cesar.
Cada tormento acrecentaba su fe, y cada milagro ayudaba a convertir a quien se cruzara en su camino. Galerio reanuda las más crueles torturas. Arrastra a Jorge un caballo a galope, y es apedreado su rostro. La furia del cruel emperador se convirtió en una pavura supersticiosa. Ordena entonces la decapitación del santo en el año 303.
De la época de las cruzadas viene el relato de que dió muerte a un dragón, que derrotó a la bestia y liberó a un reino que vivía dominado por el miedo y el mal
Fue nombrado Patrón de Inglaterra en el siglo X, también es patrón de Portugal, de Cataluña y de los Boy Scouts.
Educado en secreto en la fe cristiana por su madre, este joven nacido en Capadocia en el 280 se destacó por su inteligencia y su belleza. Cuando el emperador lo conoció, lo invitó a ingresar en las filas del ejército. Jorge demostró rápidamente su capacidad y alcanzó altos puestos en las jefaturas militares. Era constantemente elogiado por el emperador.
Casi siempre se le representa en un caballo blanco y atacando con una lanza al dragón o con el dragón muerto.
Se celebra su fiesta el 23 de abril