Santos Crispín y Crispiniano
Patronos de los zapateros, de los peleteros y de los sastres
Eran los santos dos hermanos cristianos que vivieron en el siglo III. Viajaron de Roma a Soissons para divulgar la verdadera fe y aún siendo hombres ricos, se hicieron pasar por zapateros para protegerse de las persecuciones en esos tiempos difíciles.
Muy pronto adquirieron fama ya que eran magníficos trabajadores y contaban maravillosas y divertidas historias, que siempre conducían a denunciar la falsedad de los dioses paganos. Era tal su habilidad que muchos hombres y mujeres tomaron conciencia de la falsedad de la idolatría que procesaban, y decidieron bautizarse y formar una comunidad cristiana. Pero el éxito de las actividades de los hermanos no pasó desapercibido para los sacerdotes idólatras, que los denunciaron.
Fueron apresados y torturados salvajemente hasta su muerte. Un cristiano recogió sus cadáveres y les dió cristiana sepultura. Sobre sus tumbas, se levantó la iglesia de Soissons.
Se celebra su fiesta el 25 de octubre.
ORACIÓN
¡Oh Dios! que nos alegras con la anual festividad de tus bienaventurados
mártires Crispín y Crispiniano, concédenos propicio, que gocemos de
sus méritos, y seamos instruidos con sus ejemplos. Por Jesucristo Nuestro Señor.
Amén
(Tres Padrenuestros para reforzar la oración)