San Benito
Patrono de metalúrgicos, mineros,
espeleólogos, profesores y escolares.
Ayuda para reforzar la memoria
Nació en el año 480 en Nurcia, Italia. Fundó la abadía de Montecassino en 529.
Tuvo Benito desde niño la cordura de los ancianos. Buscó la soledad y se refugió en una cueva por más de tres años. Nadie sabía de su destino, salvo el monje Román, que vivía en un monasterio cercano y le llevaba comida. Unos pastores que lo encontraron divulgaron su nombre por la comarca. Hacia la cueva fueron a buscar la palabra y los consejos de Benito muchos que necesitaban su sabiduría. Entonces se hizo evidente la fama de su santidad.
Al morir el abad de un monasterio de las cercanías, los monjes le ofrecieron al ermitaño que ocupara su lugar, tras rechazar por mucho tiempo la propuesta, al fin accedió y puso en práctica sus célebres Reglas de los Monjes, que aún hoy están vigentes. El santo repetía:
"Despierten el oído del corazón"
Murió en el año 543 y fue sepultado en el oratorio de San Juan Bautista, que él había construido. Allí y en la cueva de Suviaco, que habitó primero, la gente acude a reclamar su fe, y hasta el día de hoy hay testimonios de sus numerosos milagros.
Es también patrono contra la fiebre, las intoxicaciones y los dolores provocados por piedras en varios órganos. Es su día el 11 de julio.